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Protegemos tu salud a través de la Ciencia

Desde el ISCIII mostramos nuestra solidaridad con todas las personas afectadas por el desastre de la DANA

Todo nuestro apoyo en estos momentos tan difíciles

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Vigilando el medio ambiente y midiendo la exposición
cuidamos tu salud

Áreas de investigación

Calidad del Aire

El CNSA, a través del Área de Contaminación Atmosférica, es el organismo encargado de dar trazabilidad y supervisar los sistemas de garantía de calidad de las redes de calidad del aire (públicas y privadas) y de la propia Red EMEP/VAG/CAMP

Toxicología Ambiental

En el Área de Toxicología Ambiental se lleva a cabo la evaluación de riesgo de las sustancias químicas sobre la salud humana a través de diferentes aproximaciones; la evaluación del nivel de exposición en la población (biomonitorización humana), la evaluación de los efectos en salud mediante los biomarcadores de efecto la identificación del peligro por medio de bioensayos de toxicidad y/o ecotoxicidad y la evaluación de datos toxicológicos integrados para realizar la evaluación de riesgo

Radiaciones Ambientales

El control sanitario de la Radiactividad Ambiental es realizado por el Área de Radioprotección del CNSA desde el ámbito de la Contaminación Radiactiva ambiental y en alimentos.
La investigación desarrollada se centra en la interacción de los sistemas vivos con la radiación no ionizante. A través de la caracterización eléctrica de modelos biológicos, se establece el primer paso para conocer los efectos de la exposición a la radiación, obteniendo a la vez una importante fuente de información con aplicación práctica en procesos de diagnóstico dentro de múltiples disciplinas.

Evaluación de riesgo

Se lleva a cabo el examen científico-técnico de los datos para conocer los efectos de sustancias químicas y sus mezclas (órganos diana...

Actualidad

Larvas de pez cebra.

El CNSA-ISCIII impulsa un nuevo modelo para mejorar la detección de sustancias neuroactivas

Una investigación desarrollada en el Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA) del ISCIII, llevada a cabo con larvas de pez cebra, abre nuevas vías para identificar alteraciones del sistema nervioso relacionadas con el estrés y la ansiedad. Los hallazgos tienen potencial para la evaluación de riesgos químicos y para la investigación farmacológica. La exposición ambiental a sustancias químicas puede alterar el sistema nervioso desde las primeras fases del desarrollo hasta la edad adulta. Detectar esos efectos a tiempo sigue siendo un reto: muchos ensayos son largos, costosos y todavía dependen en gran medida del uso de animales de experimentación. Este desafío impulsa metodologías más rápidas, sensibles y éticas, alineadas con el principio de las 3R (reemplazo, reducción y refinamiento), para reducir el uso de animales y mejorar los procedimientos científicos cuando estos siguen siendo necesarios. El uso de larvas en fases tempranas, que no presentan sufrimiento, refuerza este enfoque y se alinea con la labor de la Unidad 3R del ISCIII, creada en 2024 para promover métodos alternativos a la experimentación animal. En ese contexto se enmarca el Proyecto PARC (Partenariado Europeo para la evaluación de riesgos de sustancias químicas), en el que participa el ISCIII y que está financiado por el programa Horizon Europe de la Unión Europea. Entre sus líneas de trabajo figura el desarrollo de modelos alternativos para evaluar la neuroactividad de sustancias químicas.     Con ese objetivo, un equipo del Área de Toxicología Ambiental del CNSA-ISCIII ha desarrollado una nueva metodología con larvas de pez cebra para estudiar alteraciones del comportamiento asociadas a la neurotoxicidad. El trabajo, cuyos resultados se han publicado en la revista Frontiers in Toxicology, pone el foco en la ansiedad y en las respuestas de estrés, dos dimensiones de gran interés biológico y toxicológico que hasta ahora han tenido una presencia limitada en los enfoques regulatorios clásicos. Las autoras principales son Mónica Torres, María Muñoz y Ana Cañas, del CNSA-ISCIII; también participa en el estudio Antonio De la Vieja, de la Unidad Funcional de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC-ISCIII)  Un modelo útil y ético El estudio ahora publicado se centra en la tigmotaxis, un comportamiento natural por el que los organismos vivos, incluido el ser humano, tienden a permanecer cerca de paredes o bordes, como forma de buscar referencia y protección en un espacio. En larvas de pez cebra, este patrón puede servir como señal de cambios en circuitos neuronales relacionados con la ansiedad, el procesamiento sensorial y la conducta.  El potencial de estos hallazgos no se limita a mejorar el cribado temprano de compuestos con posible efecto neurotóxico, sino que también podría ayudar a identificar, en una fase preliminar, sustancias con potencial ansiolítico que posteriormente deberían evaluarse en modelos mamíferos y, en su caso, en ensayos clínicos.  Los resultados muestran que este nuevo modelo de estudio permite detectar alteraciones conductuales de forma clara. Sustancias de referencia como la cafeína incrementaron la preferencia por los bordes, mientras que el diazepam, un conocido fármaco ansiolítico, la redujo. Además, otros compuestos neuroactivos, como el pesticida clorpirifos, la nicotina, el corticoide sintético dexametasona y el disruptor tiroideo etilentiourea, provocaron respuestas diferenciadas, mientras que sustancias empleadas como referencia negativa apenas mostraron cambios.  En conjunto, el estudio confirma que el ensayo es capaz de distinguir entre perfiles de neuroactividad distintos y de captar señales conductuales relevantes.    Plataforma en abierto para la comunidad científica Junto al desarrollo experimental, esta línea de trabajo también ha dado lugar a DanioFlow, una herramienta publicada en abierto para facilitar el análisis de datos obtenidos con este tipo de estudios conductuales. Su interés va más allá del propio proyecto, ya que puede resultar especialmente útil para la comunidad científica que utiliza este modelo de pez cebra para investigar la neurotoxicidad a través del comportamiento. En un campo en expansión, disponer de herramientas que ayuden a ahorrar tiempo, harmonizar criterios de análisis y mejorar la comparabilidad y la reproducibilidad entre laboratorios puede ser clave para consolidar estos ensayos y favorecer su aplicación tanto en investigación como en evaluación de riesgos a nivel regulatorio. En conjunto, este avance refuerza el papel del ISCIII en el desarrollo de herramientas innovadoras para proteger y mejorar la salud, y apunta a una dirección cada vez más relevante en la ciencia europea: obtener mejores datos, más útiles para la prevención y para el descubrimiento de nuevas soluciones terapéuticas, con métodos más sensibles y respetuosos con el bienestar animal.  Referencia de los artículos:  •    Torres-Ruiz M, Muñoz-Palencia M, De la Vieja A and Cañas-Portilla AI (2026) Visual–acoustic thigmotaxis in zebrafish larvae: a high throughput NAM for neurotoxicity assessment. Front. Toxicol. 8:1753174. https://doi.org/10.3389/ftox.2026.1753174. •    Torres-Ruiz M, (2026). DanioFlow – Automated Behavioral Analysis Pipeline for Zebrafish Larvae. Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.19132013.

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El ISCIII y la Fundación Lovexair colaboran para impulsar la investigación y la divulgación en salud ambiental

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la Fundación Lovexair han firmado un Protocolo General de Actuación para colaborar en el impulso a la investigación en salud y la divulgación social de la ciencia. El acuerdo crea un marco de cooperación para llevar a cabo posibles acciones conjuntas en torno a la investigación y sensibilización sobre la contaminación atmosférica, la calidad del aire y sus efectos en salud respiratoria.  La colaboración del ISCIII con la Fundación Lovexair se canalizará a través del Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA), que actúa como Laboratorio Nacional de Referencia de Calidad del Aire y que dirige la doctora Ana Cañas. El acuerdo nace de una convicción compartida: proteger la salud respiratoria requiere combinar conocimiento e innovación científica, datos ambientales de calidad, divulgación social y participación ciudadana.    Uno de los principales objetivos del acuerdo es seguir facilitando que la evidencia científica sobre contaminación atmosférica no quede limitada al ámbito técnico o investigador, sino que sea cada vez más accesible y útil para la sociedad. Ambas partes coinciden en que la divulgación accesible y basada en evidencia ayuda en dos vertientes complementarias: permite que profesionales sanitarios, organizaciones sociales y administraciones públicas dispongan de información útil para orientar sus actuaciones, y facilita que la ciudadanía comprenda mejor cómo los factores ambientales influyen en la salud respiratoria, reconozca los riesgos y adopte medidas preventivas. La Fundación Lovexair trabaja desde hace más de quince años junto a personas con enfermedades respiratorias, profesionales sanitarios e investigadores para promover la prevención, la educación en salud y el desarrollo de soluciones innovadoras que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población. Shane Fitch, presidenta de la Fundación, añade: "La contaminación atmosférica es uno de los grandes retos para la salud pública y aún queda mucho por conocer sobre su impacto en las personas. Esta colaboración nos permitirá seguir generando conocimiento científico, acercarlo a la ciudadanía y desarrollar nuevas iniciativas que contribuyan a prevenir enfermedades respiratorias y mejorar nuestra calidad de vida". La directora del CNSA-ISCIII, Ana Cañas, y el investigador Javier Sánchez, explican: "La combinación de nuestro conocimiento científico en la evaluación de la calidad del aire, unido a la experiencia social de Lovexair, permitirá seguir avanzando en la generación de evidencia sobre los efectos de la exposición ambiental, favoreciendo la transferencia del conocimiento científico hacia políticas públicas y facilitando nuevas actuaciones orientadas a proteger la salud de la población". En un contexto marcado por el cambio climático, la contaminación atmosférica y el aumento de los riesgos ambientales para la salud, la cooperación entre organismos científicos y organizaciones sociales resulta esencial para generar conocimiento, mejorar la percepción del riesgo y trasladar la evidencia científica a soluciones preventivas con impacto real en la vida de las personas.

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Uno de los momentos de la jornada, celebrada en el Salón Ernest Lluch del Campus de Chamartín del ISCIII, en Madrid.

Ciencia accesible: encuentro sobre ondas electromagnéticas, salud, divulgación y asesoría pública

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha organizado y acogido una jornada divulgativa sobre el proyecto 'Interacción de ondas y sociedad: ciencia accesible para Administraciones Públicas'. Esta propuesta está coordinada desde el Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA) del ISCIII y cuenta con una ayuda concedida por la convocatoria I+P para el fomento de la cultura de la innovación pública de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). El proyecto, que se lleva a cabo en colaboración con el Ministerio de Sanidad, está liderado por la investigadora Arancha Sanchis, responsable de la Unidad de Radiación no ionizante del CNSA-ISCIII, y cuenta con la participación de Rebeca Ramis, del Centro Nacional de Epidemiología (CNE-ISCIII).   Su objetivo es, a partir del asesoramiento científico al Ministerio de Sanidad, generar y difundir información clara y comprensible sobre el posible impacto en la salud de la exposición a los campos electromagnéticos (CEM), recogiendo la evidencia y el conocimiento científico disponible, y generando herramientas divulgativas para la sociedad que ayuden a favorecer la confianza en las instituciones públicas.     Los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos (CEM), presentes de modo natural y artificial en nuestro entorno, interactúan con la materia viva y puede generar efectos biológicos que, según diversos factores como el grado de exposición, puede afectar a la salud de las personas. Dependiendo de su mayor o menor frecuencia -la unidad de medida utilizada para ello son los herzios-, podemos citar campos electromagnéticos en nuestro entorno diario ligados a redes de transporte, distribución de la energía eléctrica, electrodomésticos, sistemas de radiodifusión, ondas de radio y microondas, telefonía móvil, comunicaciones inalámbricas (WiFi, bluetooth..), mandos de control remoto por infrarrojos... El proyecto busca mejorar la comprensión de los CEM, sus aplicaciones tecnológicas, el funcionamiento de los dispositivos de telecomunicación y los límites de protección establecidos. Para ello cuenta con profesionales de diversas disciplinas, ligados a los grupos de trabajo sobre Radiaciones no ionizantes y Aspectos sociales pertenecientes a la Plataforma Nacional de I+D en Protección Radiológica (PEPRI), y procedentes de diferentes universidades y organismos de investigación nacionales (UAH, UCLM, UCM, UEX, UPCT, UPNA, USC, CIMNE, CISOT-CIEMAT e ISGlobal).  Ciencia contra la desinformación La investigadora del ISCIII Arancha Sanchis explica que esta investigación se alinea con las actividades del Plan Estratégico de Salud y Medioambiente (PESMA) sobre los campos electromagnéticos, y que permitirá "un mayor entendimiento y coordinación entre la comunidad científica y la Administración, facilitando la toma de decisiones fundamentada en la evidencia y el conocimiento científico, y ayudando a una adopción informada de las tecnologías basadas en CEM por parte de la sociedad, gracias al fomento de la cultura científica". El acto ha sido inaugurado por Santiago González, subdirector general de Sanidad Ambiental y Salud Laboral en el Ministerio de Sanidad, y por Ana Cañas, directora del Centro Nacional de Sanidad Ambiental del ISCIII. Román Escudero, subdirector de Comunicación y de la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha conducido y moderado el encuentro. El cierre ha corrido por cuenta de Fernando Sierra, presidente de la Sociedad Española de Protección Radiológica (SEPR), una de las entidades promotoras de la PEPRI. La jornada ha contado con dos sesiones participativas. La primera sesión, 'Armando las piezas', ha puesto el acento sobre los fundamentos, las características, el origen y las aplicaciones de estos agentes físicos, además de hacer un rápido repaso al establecimiento de los límites de protección sanitaria y al conocimiento actualizado sobre su impacto en la salud. Esta sesión ha contado con las ponencias 'La magia de los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos', 'El cuerpo humano: electromagnetismo vivo' y 'La protección sanitaria frente a los CEM'.    Foto de grupo, con organizadores, responsables y ponentes de la jornada. La segunda sesión, 'Encajando las piezas', se ha enfocado sobre las herramientas de la comunidad científica para afrontar el reto de la información a la sociedad, en un escenario en el que conviven una generación científico-técnica sin precedentes y el riesgo de desinformación en los medios de comunicación y otros canales como las redes sociales. A través de la charla 'La paradoja de la información: revisión de las pruebas que aporta la ciencia' se han expuesto los criterios internacionalmente aceptados en las revisiones de la literatura científica más reciente, y el papel de la comunidad científica para comunicar con rigor e informar a las Administraciones Públicas y a la sociedad. Seguidamente, en 'El control y la vigilancia de los niveles ambientales de CEM', se han presentado las medidas de control reglamentario de la infraestructura de telefonía móvil, y las medidas de vigilancia abordadas para evaluar la exposición ambiental y personal. Se ha incidido tanto en la exposición a radiofrecuencias generadas por las nuevas tecnologías inalámbricas, como el 5G y los campos magnéticos de bajas frecuencias procedentes de la infraestructura de transporte y distribución de la energía eléctrica. En la última charla de la segunda sesión, 'La comunicación de la exposición a CEM y el papel de la percepción pública', se han analizado diversas cuestiones de percepción social que han de considerarse para facilitar el papel comunicador de la comunidad científica, comprendiendo mejor el origen de las inquietudes sociales en relación con los CEM. Exposición controlada y por debajo de los límites de riesgo  Con un mensaje tranquilizador como denominador común en todas las intervenciones, se ha recordado que la exposición a los campos y ondas electromagnéticas, que son radiaciones no ionizantes, está controlada por unos límites máximos permitidos que se mantienen por debajo de los niveles considerados de riesgo. Además, estos límites se establecen aplicando el principio de precaución, contribuyendo a una reducción adicional de los riesgos.  En este sentido, también se han recordado ciertas lagunas de investigación que siguen abiertas, y otras que se han identificado durante los últimos procesos de revisión de la literatura científica. Entre las primeras se pueden citar el desconocimiento de los mecanismos biológicos que pudieran explicar ciertas asociaciones – como entre la leucemia infantil o la enfermedad de Alzheimer y los campos magnéticos de bajas frecuencias-. Entre las segundas, destacan aspectos de dosimetría para una determinación más precisa de los umbrales de los efectos térmicos que determinan la protección frente a las radiofrecuencias, abordados mediante gemelos digitales de gran precisión.  En definitiva, se ha concluido que la existencia de áreas en las que se precisan más datos, el mantenimiento de la vigilancia de la exposición y la evaluación continua de la literatura científica, junto con el fortalecimiento de la comunicación con la sociedad, siguen impulsando la investigación sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos en la salud.

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Empleo

SPY 248-22-M3

Inicio de plazo: 04/03/2026

Fin de plazo: 17/03/2026

Clase de personal: Laboral

Procedimiento / Modalidad: Indefinido (Art. 23 bis LCTI)

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COOPERA DOCTOR (IND)

Inicio de plazo: 26/11/2025

Fin de plazo: 10/12/2025

Clase de personal: Laboral

Procedimiento / Modalidad: Indefinido (Art. 23 bis LCTI)

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COOPERA 3M3y2M2 (IND)

Inicio de plazo: 19/11/2025

Fin de plazo: 02/12/2025

Clase de personal: Laboral

Procedimiento / Modalidad: Indefinido (Art. 23 bis LCTI)

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