El ISCIII participa en una guía sobre salud y calor publicada por la Organización Mundial de la Salud
11/06/2026

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), a través de uno de los grupos de investigación de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS-ISCIII), es la única institución española que ha colaborado en la Guía sobre calor y salud que ha publicado este jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los doctores Cristina Linares y Julio Díaz, codirectores del Departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano de la ENS-ISCIII, forman parte del equipo internacional de autores y autoras de esta guía.
La Oficina Regional de la OMS para Europa ha presentado este jueves en Berlín (Alemania) el documento, que lleva por nombre Guía sobre Planes de Acción sobre Calor y Salud. Se trata de una segunda edición que ha sido coordinada por el Centro Europeo de la OMS para el Medio Ambiente, el Cambio Climático y la Salud.
Los codirectores del Departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano de la ENS destacan que la participación en esta Guía "refleja la colaboración internacional del ISCIII con la OMS en cuestiones de clima y salud".
Según explican, la actualización de este documento presenta ocho ámbitos clave para seguir impulsando el cuidado de la salud en relación con el calor: gobernanza, sistemas de alerta temprana, poblaciones de alto riesgo, comunicación, resiliencia del sistema de salud, reducción de la exposición al calor, vigilancia en salud, y monitorización-evaluación-aprendizaje.
La Guía supone un ‘mapa’ para fomentar la planificación, coordinación, ejecución y mejora de las medidas relacionadas con las altas temperaturas y la salud pública, sirviendo de apoyo a países y autoridades locales en sus planes nacionales o regionales.
Problema de salud pública agravado por el cambio climático
Esta Guía, además, presenta un enfoque proactivo y estructurado con alertas operativas y no meramente informativas, con una gobernanza multisectorial (salud, urbanismo, trabajo, asistencia social) y con mensajes públicos dirigidos a poblaciones vulnerables. Responde a un 'ecosistema vivo' de mejora continua y no a un 'plan estático'.
Sus autores recuerdan que el calor extremo en verano "ya no es solo un fenómeno estacional excepcional, sino un problema crítico de salud pública agravado por el cambio climático". Según destacan, "es una amenaza silenciosa que puede afectar a la salud, sobrecargar infraestructuras, desbordar hospitales y cobrar vidas".
También se señala que el impacto del calor extremo no es uniforme, y que hay determinados grupos de población que corren un mayor riesgo. Entre ellos, "personas mayores, bebés y los niños pequeños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas, movilidad reducida o deterioro cognitivo, trabajadores al aire libre, deportistas y personas que hacen ejercicio, migrantes, refugiados y las personas con recursos socioeconómicos limitados".
Más información:
- Guía sobre Planes de Acción sobre Calor y Salud. Documento completo y resumen ejecutivo.






